Chile
es uno de los países en que se consume más alcohol, siendo este consumo no
exclusivo en festividades o eventos especiales, sino que es semanalmente o a
diario en algunas personas. Sobre todo en los conductores, un tema que ha
provocado una gran controversia este ultimo tiempo sin duda ha sido el establecimiento
de la llamada ley “tolerancia cero”, lo cual ocurrió el 9 de Marzo de este
año. Al ser más de una vez sancionado el
conductor, las penas van aumentando, pudiendo llegar a suspenderse su licencia
de conducir al ser sorprendido por tercera vez manejando con alcohol en el
cuerpo. También el causar heridas graves o matar a un tercero, aunque esté la
persona manejando por primera vez, pierde la licencia de por vida.
En este ensayo se hablará de por qué
estoy a favor de la ley de tolerancia frente a la conducción con alcohol en
nuestro país, enfatizando sobre los efectos que tiene la ley en la prevención
de accidentes . Además se describirán los principales efectos en sí del alcohol
en la gente que lo consume y de cómo éstos afectan la conciencia de la persona
que bebe alcohol. Lo importante es poner sobre la mesa posturas bastante
razonables y debatibles para poder entender de una manera óptima el rol y la
importancia que tiene esta ley en la sociedad nacional, además de otros
aspectos como el económico y el controlar de una manera generalizada a todos
los conductores que podrían causar accidentes por efectos del alcohol.
Dentro de las posturas contrarias a
esta ley podemos encontrar principalmente que es injusto el castigar a personas
que no beban tanto, como por ejemplo un bebedor social que se junte con sus
amigos una vez al mes, siendo mucha menor su ingesta en comparación con un
bebedor que siempre lo haga en exceso. En resumen pagan “justos por pecadores”,
ya que esta nueva ley considera el estar bajo los efectos del alcohol con 0,3
g/L de sangre, lo que equivale a medidas menores de licor para ser merecedor de
sanción, medida equivalente a una copa de vino. Además se ha visto una
disminución de las ventas de alcohol en distintos locales como restaurantes y
bares que ganaban mucho dinero al vender mucho alcohol. Como la gente debe
tomar menos, compra menos alcoho, perjudicando al negocio.
Sin embargo cabe destacar que se ha
logrado el fin para lo que fue creada esta ley, el cual es reducir significativamente
la cantidad de accidentes en el país. Todos sabemos que el alcohol produce principalmente
una alteración de la motricidad y de las funciones cerebrales. Otras efectos
adversos relevantes son la disminución del estado de alerta y la concentración
del individuo, por lo que es importantísimo que esta ley regule a los bebedores
de manera estricta, provocando una disminución en la tasa de accidentes. Otro
argumento a favor de esta ley es que ahora en los hospitales o centros de
urgencia se tenga un menor número de prestaciones o servicios dedicados a
atender a las personas que sufren accidentes al volante o siendo victimas de
personas que manejan en un estado etílico preocupante, por lo que ahora estos
centros presentan mayor disponibilidad para los pacientes que necesitan con
urgencia atenderse.
Para concluir, cabe decir que el
control exhaustivo de las personas que beben es una muy buena manera de reducir
los accidentes, cuidar indirectamente también a terceros, pese a que esta ley
es muy exigente en cuanto a las medidas de alcohol por las que penaliza a los
conductores, sobre todo a bebedores que son sociales. Una mejor manera de haber instaurado la ley pudo haber sido
bajando de a poco los valores límite de consumo para que los mismos conductores
se fueran acostumbrado en el tiempo y que la disminución del máximo de alcohol
permitido no causara tanto malestar en ellos. Lo bueno de todo esto es que hay
evidencia de la reducción de los accidentes, por lo que, aunque se castigue a
personas no tan bebedoras, es una medida
que ha dado resultados.